LA MIRADA DESCONOCIDA

Querido y abandonado amigo:
Mucho tiempo ha pasado ya desde la última ocasión en que te escribí, mas mi objetivo con esta carta es hacerte entender que pese a nada sigo allí lejos, a tu lado. Podría justificarme alegando una falta de tiempo inexistente, un cansancio burlón, o unas obligaciones mas bien flexibles…pero he decidido inundar este folio de sinceridad y te diré que realmente la causa de este largo viaje por la ausencia ha sido fruto de una efímera necesidad por revivir experiencias ya olvidadas. La bondad ha corrompido a mi razón y aun con mi ojo interno inutilizado por un parche de miedo y sumisión creí ver resplandecer a lo lejos nuevos horizontes de felicidad. Una vez mas, rendido ante la evidencia, me alimento de esta ardiente sopa de letras que me abriga y me aísla del invierno eterno que azota sin tregua alguna. Es ahí, ahogado en ella, en donde encuentro una agónica y aplastante sinceridad, la misma que siempre dejo escapar entre mis inexpertas manos cuando tu y yo cruzamos nuestras miradas. Hoy, quizá por la llegada de la primavera, la acumulación de todos mis tormentos, mis lágrimas contenidas y mi frialdad disimulada, han desencadenado una borrasca que, como de costumbre, no ha caído a gusto de todos. Yo, por el contrario, me muestro agradecido por la solidaridad finita de ese cielo avaricioso e infinito. A buen seguro, por esa despreciable avaricia ha querido crear inmensos charcos en el corrompido asfalto de las calles, para así poder contemplar reflejada su inmensidad vacía y su tramposa hermosura. Gracias a esta desapacible situación, nuestras miradas colisionaron cuando traté de encontrar en el fondo de los charcos alguna de mis ilusiones hundidas. Si algo me sorprendía de la actitud de tu mirada, era la entereza con la que eclipsaba la tentadora tez del arrogante cielo.
Observé cómo tu expresión conseguía atravesar las negras gotas de furia arrojadas por éste y observé además cómo a tal invasión respondías desprendiendo chorros de lágrimas radiantes de pulcritud y transparencia que formaban en los charcos las palabras miedo, frío, cariño, amor, tristeza… Fue así como me di cuenta de lo mucho que creo conocer los borrachos ojos del búho, el radiante ojo del Sol tuerto, el ojo hipócrita y asesino de Dios, los ojos traidores de la serpiente, el ojo desolado del huracán enfurecido, los vulgares ojos de brujo, los sensuales ojos de Venus, incluso el oculto ojo humano del pirata...y lo poco que por el contrario he sido capaz de conocer tus ojos en estos 20 años. Quizás el primer paso antes de rendirme a los pies de tan subjetivos tormentos, sería conocer a fondo esa huérfana mirada, de la que ni su dueño se haría responsable de no ser por las deprimentes lluvias q se empeñan en llenar de lágrimas la plenitud de su existencia.
Quizás no merezca el gris asfalto nutrirse de mis lágrimas, ni el orgulloso cielo un espejo aun mas grande para su propio regocijo. Quizás el único que merezca un poquito de mi atención seas tú y solo tú…no sea que algún día al mirarme al espejo ya no te reconozca.
Te Quiero.



Manu dijo
Parece que los examenes universitarios nos dan por fin un respiro y podemos dedicarnos otra vez a otro tipo de cosas, como por ejemplo actualizar los blogs. Simplemente daros a todos la bienvenida de nuevo. He observado que el servidor va bastante mas lento de lo habitual, las páginas tardan mucho en cargar. Si os pasa también a vosotros os agradecería que me lo advirtiérais, a ver si se puede solucionar de alguna manera. Gracias!
27 Febrero 2006 | 01:59 AM