PONGAMOS QUE HABLO DE GIJON
El pasado dia 8 de diciembre, Joaquín Sabina tenía previsto ofrecer un concierto al público de Asturias (y de muchas otras partes de nuestra geografía), en el Teatro Jovellanos, situado en el mítico Paseo de Begoña de Gijón. Tales fueron las colas por conseguir entradas desde semanas antes, que Joaquín decidió ampliar su cita gijonesa, y anunció conciertos en la ciudad de Jovellanos los días 8, 9 y 11 de este mes. No tuve la ocasión de palpar el ambiente en Begoña durante las horas previas, pero las colas durante la madrugada, la reventa y la desesperación se hicieron dueños al parecer de esta céntrica zona de la ciudad.
El día 8, fieles a la cita, millares de fieles del rey, abarrotaron este precioso teatro...y vieron como cómo su ídolo musical se quedaba sin voz en la sexta canción.
Soy un gran seguidor de Joaquín desde hace mucho tiempo y Gijón es la ciudad que ocupa y ocupará siempre gran parte de mi corazón. Es por ello por lo que, pese a los rumores que circulan por la ciudad de gente que le vió a altas horas en el barrio de Cimadevilla en un estado lamentable, quiero mostrarle desde aquí mi agradecimiento por ese hermoso poema que nos dedicó a todos lo gijoneses, ciudad en la que es amado y a la que él ama profundamente. Gracias.
Ya comprende un servidor
que el gatillazo de ayer
no encoña al mejor postor
Sin edad de merecer
puedo seguir siendo yo
cuando me da por crecer.
¿Por qué en Gijón, madre mía,
Donde yo menos quería
pasó lo que me pasó?
Mi garganta pajillera
con costo en la faltriquera
dijo que sí, pero no.
Lo malo es que el Jovellanos
se me escapó de las manos (por do más pecado había…)
El Titanic y el grumete
salsa rosa caga y vete
menstruo de cuaderna vía.
A mi Nano, en Nueva York
se le atravesó el terrat
y Manhattan lo adoptó
y a Pablo, cuerpo presente,
cuando fue a Chile, a pisar
nuestras calles nuevamente
Las pisó, claro que sí,
cayendo chuzos de punta (pero estuvimos allí).
Los del barçá, los valdanos,
las zidanes cejijuntas,
los talibanes cubanos.
Y, sin embargo, esa voz
enmudeció de repente
para darnos otra coz,
cambiarle la jeta a Acebes
es lo mejor de la noche
de este concierto tan breve.
Mañana será otro día
volveré a ser el fantoche
de calle melancolía.
(Joaquín Sabina, a la ciudad de Gijón)



Manu dijo
Bueno, sé que este post se sale algo de la línea establecida hasta ahora, pero éste ha sido un acontecimiento que me ha dolido tanto por Gijón como por Joaquín que, reconozcámoslo, la vida que ha llevado no se la quita nadie, pero ahora mismo está mal, muy mal. Me ha parecido un bonito poema el que ha dedicado a la ciudad y sé que os gustará a los gijoneses que me leéis. Agradecer por otra parte, aprovechando que la página se aproxima a la bonita cifra de 1000 visitas, todos los comentarios que habéis ido poniendo estos días, que no son pocos. Y también le debo por ahí un agradecimiento a mi amigo javi (Blog de Damodar), por facilitarme el código para incluir en la derecha del blog el pingüino verde que vigila que todo esté en orden día y noche.
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17 Diciembre 2005 | 01:18 AM