CURRICULUM VITAE

Recientemente hemos podido ver en numerosos medios de comunicación una noticia realmente sorprendente. Y es que, al parecer, según un estudio realizado por científicos de la Universidad de Syracusa (E.U.) entre 334 especies de murciélago, el tamaño de los testículos de estos peculiares animales es inversamente proporcional al tamaño de sus cerebros. Esto es debido a que los tejidos que forman ambas partes de su cuerpo son considerados por los expertos como "tejidos costosos", lo que quiere decir que un murciélago macho no puede generar grandes cantidades de ambos, si no que su propio metabolismo o bien el propio proceso evolutivo de su raza (dependiente del entorno en el que viva) será el que decida cual de las dos partes será mas necesaria en cada caso para la supervivencia de la especie.
Es lógico que el que lea esta noticia piense en una posible relación con la especie humana, cosa que yo, hasta que no se demuestre lo contrario, no pondría en duda.
Visto lo visto, tal y como está de complicada en nuestros días la incorporación al mercado laboral, y sabiendo (y desgraciadamente asumiendo) las discriminaciones por razones físicas que se llevan a cabo en la mayoría de las empresas contra las mujeres, creo que sería el momento de tomar cartas en el asunto.
De todos es conocido que una cara bonita y una figura estilizada garantizan en un porcentaje muy alto la consecución del trabajo, pasándose el resto del contenido del currículum y ya de paso el de las demás candidatas por donde ustedes ya saben. Todo esto, en el supuesto de que nuestra princesita no esté recién casada y tenga planes de traer al mundo un bebé, porque entonces se supondría que en un breve plazo de tiempo tendrá que dedicar gran parte de sus días a lo que muchos denominan "sus labores", y los cualificadísimos expertos que se dedican a la selección del personal, pasarán página en su particular PlayBoy buscando un nuevo modelito.
Así pues, consideraría totalmente justo que los hombres que a partir de ahora optáramos a un puesto de trabajo, tuviéramos que bajarnos los pantalones y los calzoncillos para que nos realizaran un minucioso examen cuantitativo. De esta manera la empresa podría saber hasta qué punto resultaríamos competentes para el puesto con una sencillísima regla de tres inversa, y ya de paso, y asumiendo que el tamaño parece ir unido a la fertilidad, cuántas posibilidades tenemos de dejar embarazada a una mujer y, por qué no, tener que dedicarnos de una vez por todas a "esas tareas" de las que nos enorgullecemos los hombres que nos consideramos progresistas, pero de las que se tienen que seguir avergonzando en pleno siglo XXI millones de mujeres altamente cualificadas.
Ojalá así sea.



María dijo
Hola Manu! Como te dije aquí te dejo mi comentario. Qué bien que te hayas decidido a escribir este blog para así conocerte mejor! Decirte que estoy totalmente de acuerdo contigo, que parece mentira que estemos en el siglo en que estamos, y que da gusto ver que algunos hombres también se preocupan por estos temas.
saludos desde Bilbao!
pd: curioso lo de los murciélagos...
10 Diciembre 2005 | 07:55 PM