CLAUSTROFOBIA (EL RIO ENVENENADO II)

El caudal del río estaba bajo mínimos no hace muchos meses, cuando el Sol brillaba de esplendor por la ausencia de nubes. Ahora, son las nubes las que lloran por la ausencia de éste, y cada uno de nosotros tiene un espacio vital mucho mayor. Esto implica que podemos respirar un aire mucho mas puro, aunque hay algunos compañeros de escama dura que insisten en que fuera del río sí que existe aire de verdad, puro y sano. Yo me considero escéptico de que algo que no se pueda palpar exista de verdad, aunque no dudo en reconocer que sería genial conocer ese mundo perfecto del que algunos hablan, libres de este envenenamiento patente que nos acorrala cada vez mas. Resulta paradójico no obstante, que al mismo tiempo que ésta escoria hace que no pueda ser el que yo quiero o podría querer ser, al mismo tiempo que me prepara el futuro entre algodones y espigas y que me guía por un camino sin desvíos ni vuelta atrás posible, me está manteniendo ¿¿vivo?? día tras día; quizás es momento de asumir riesgos necesarios e intentar salir del río, pero me han avisado de que sin agua me moriría, que necesito unos pulmones. Por lo visto, no sólo nos dan el camino hecho, nos escriben el final de la historia y nos amargan el tránsito hasta llegar a éste desenlace, sino que además no nos dan a escoger tampoco si queremos pulmones o queremos bránqueas...
Hoy por la tarde he salido a pasear y a respirar el "aire puro" de las profundidades y algo había cambiado; luces de colores iluminaban las sombras de los envenenados paseantes al ritmo de zambombas y pegadizos estribillos. Todos bebían...¡¡todos!! Pero mira como beben los peces en el río...



Morla dijo
Me has pillado existencialista a estas horas, pero de hecho el camino marcado te elude de toda responsabilidad, la libertad no es accesible a todos y eso es algo que no siempre tenemos en cuenta. Panem et circenses, pan y circo y no me hagas decidir qué hago con mi vida porque entonces si la cago seré yo el responsable y eso da más miedo que una inspección de hacienda. Todos quieren tener el derecho a equivocarse (o sea, ser libres) mientras puedan echarle la culpa al otro, así que pescadito, tus branqueas son al fin y al cabo tu excusa para no salir de tu pecera.
Creo que se me ha ido la castaña pero en fin, he avisado que estaba existencialista. Buenas noches.
5 Diciembre 2005 | 03:48 AM